Efecto de harina de Curcuma longa en las propiedades sensoriales, actividad antioxidante y antidiabética de salsa picante de fruta
El Perú es uno de los mayores exportadores de cúrcuma fresca. En ese sentido, es importante emplear la cúrcuma en...
brindando los mejores productos naturales.
ASOFAS es una asociación de familias campesinas dedicada a la producción, transformación y comercialización de plantas aromáticas, medicinales y condimentos 100% orgánicos. Su trabajo integra saberes tradicionales, prácticas responsables y el cuidado de la biodiversidad, promoviendo una producción sostenible que fortalece la economía rural y protege los recursos naturales.
Cada producto refleja el esfuerzo, la experiencia y el compromiso de quienes cultivan con respeto por la tierra. En ASOFAS, tradición, sostenibilidad y valor agregado se unen para ofrecer productos con identidad, origen y propósito, conectando el campo con nuevas oportunidades de mercado.
Éramos un grupo de mujeres campesinas que habíamos vivido alrededor del cultivo de la hoja de coca y decidimos buscar un camino diferente para nuestras familias. Todo comenzó con una huerta comunitaria de cerca de 25 familias, donde nació la idea de organizarnos, trabajar juntas y crear una asociación que nos permitiera construir nuevas oportunidades desde la tierra.
Con esfuerzo propio empezamos a cultivar en nuestros lotes y a reunir recursos para levantar nuestra planta. Oleider Castillo y Miriam Vélez donaron un lote de 10 por 20 metros, y posteriormente los socios adquirimos un terreno adicional. Con nuestras propias manos, tiempo y compromiso, fuimos construyendo no solo una planta, sino también una nueva historia basada en la unión, el trabajo colectivo y la esperanza de un futuro mejor.
Nuestra vida en la asociación fue creciendo poco a poco, entre reuniones, jornadas de trabajo y muchas ganas de salir adelante. Nos reuníamos para sembrar, cuidar y recoger las plantas aromáticas, medicinales y los condimentos, ayudándonos unos a otros cuando alguien lo necesitaba. Cada familia aportaba lo que podía: unos trabajaban la tierra, otros ayudaban con los semilleros, el riego o la cosecha, y entre todos fuimos aprendiendo a cuidar mejor nuestros cultivos y a valorar más lo que producíamos con nuestras propias manos.
Después también aprendimos que no todo terminaba en la cosecha. Entre todos empezamos a seleccionar, limpiar, secar y preparar las plantas para transformarlas en productos que pudiéramos ofrecer y vender. Ese trabajo nos enseñó que unidos podíamos hacer más, compartir conocimientos y buscar mejores oportunidades para nuestras familias. Así fuimos entendiendo que la asociación no era solo trabajar la tierra, sino apoyarnos como comunidad y sentir orgullo por lo que cultivábamos y transformábamos juntos.
El Perú es uno de los mayores exportadores de cúrcuma fresca. En ese sentido, es importante emplear la cúrcuma en...
¿Realmente tomar cúrcuma incide en la función cognitiva? La evidencia indica que no es tan simple, pues los compuestos asociados...
La Guía Nacional de Buenas Prácticas Agrícolas y de Recolección (BPAR) para plantas medicinales en Colombia reúne lineamientos técnicos orientados a...